Conocida popularmente como San Blás, es esta ermita sin duda la más antigua de la localidad, datada en el siglo XIV, y dedicada a los santos Cosme, Fabián, Sebastián, Damián, y San Blás. Exteriormente destaca la arquería de su fachada y la Cruz de los Mártires, un bello crucero de piedra próximo a la Ermita.